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Lazo

El lazo con tu cliente no se corta

Pedir una demo

Para inmobiliarias y agentes que trabajan por WhatsApp

Cada cliente vive en la cabeza de quien lo atendió. Lazo se acuerda por vos.

Al salir de una visita, le mandás una nota de voz de 15 segundos al WhatsApp de Lazo, desde tu número personal. Con eso queda registrado quién es el cliente, qué busca y qué pasó. Vos definís cuándo volver a escribirle y con qué motivo, por ejemplo para felicitarlo al año de la compra o cuando se le está por vencer el alquiler. Llegado el día, Lazo prepara el mensaje y lo envía desde tu número, con tus palabras.

Para una inmobiliaria con treinta agentes, y para el que trabaja solo.

Así te llega al celular
Tomás Iturralde compró en marzo de 2025

Para mandar hoy · hace un año que compró

Hola Tomás, ¿cómo va todo? Me acordé de ustedes porque se venía el nacimiento. ¿Sigue en pie la idea de buscar algo más grande para marzo?

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Sale desde tu WhatsApp, a las 11:40.

Cómo funciona

Tres pasos, y dos los hace Lazo

  1. 01

    Hablás

    “Estuve con Tomás Iturralde, le mostré el dos ambientes de Callao, tiene un hijo por nacer, vuelve en marzo.”

    Al salir de la visita, le mandás una nota de voz al número de WhatsApp de Lazo, desde el WhatsApp que ya usás. Lazo la escucha y registra quién es el cliente, qué busca y qué quedó pendiente.

    15 segundos

  2. 02

    Lazo se acuerda

    Registra la fecha en la que corresponde volver a escribirle, según los motivos que vos configurás: el año de la compra, el vencimiento del alquiler, los tres meses sin noticias. Ese día tiene el mensaje redactado, con tu forma de escribir.

    Nada de tu parte

  3. 03

    Vos decidís

    El mensaje te llega al celular. Lo revisás, lo aprobás y sale desde tu WhatsApp, en un horario en el que vos también escribirías.

    5 segundos

Por qué el cliente no nota nada

El mensaje parece tuyo porque sale de tu WhatsApp

Los otros sistemas escriben desde un número de la empresa, y pasado un tiempo solo pueden mandar textos fijos, iguales para todos. El cliente lo nota. Un mensaje que se nota automático enfría la relación en vez de mantenerla.

Comparación entre otros sistemas y Lazo
Criterio Otros sistemas Lazo
De qué número sale Del número de la empresa De tu WhatsApp de siempre
Qué dice el mensaje Un texto fijo, igual para todos Lo que vos escribirías, con tus palabras
Cómo se anota lo que pasó Alguien lo tipea, si se acuerda Con una nota de voz de 15 segundos
Cómo lo recibe el cliente Como publicidad Como un mensaje de la persona que lo atendió

Lo que está en juego

No se pierden ventas por falta de interés. Se pierden por olvido

El que compró hace un año, el que no pudo comprar en junio, el inquilino al que se le vence el contrato en marzo. Los tenés clarísimos el día que hablás con ellos, y a ninguno el día que hay que llamarlos.

Esa gente que ya confió en vos es lo más valioso que tiene una inmobiliaria, y también un agente que trabaja solo. El problema es el mismo en los dos casos: está en la cabeza de quien atendió a cada uno, y ahí se enfría. Cuando esa persona se va, se va con ella.

Lazo se acuerda por vos, y no te pide disciplina a cambio. Nadie llena un formulario ni abre un programa: hablás treinta segundos por día y queda todo anotado. Cuando llega la fecha, te llega el mensaje escrito, listo para mandar, con tu tono y desde tu WhatsApp.

Si tenés equipo, además lo ves por sucursal: cada responsable ve a los suyos y el dueño ve todo, con cuántos clientes se están manteniendo vivos y cuántos llevan un año sin que nadie les escriba. Si trabajás solo, es exactamente la misma herramienta.

Del otro lado

Y el “¿sigue disponible?” se contesta solo

Buena parte de los mensajes que entran a una inmobiliaria son la misma pregunta sobre la misma propiedad, veinte veces por semana. Lazo se conecta con la plataforma donde gestionás tus propiedades y contesta si está disponible, reservada o vendida, en el momento.

  • Dice lo que dice tu plataforma de propiedades. Si figura reservada, contesta que está reservada. No inventa y no promete nada.
  • Primero sos vos, y lo configurás vos. Elegís cuántos minutos espera antes de contestar y en qué horarios. Si llegás primero, Lazo no interviene.
  • Cuando deja de ser una consulta, la sigue una persona. Lazo dice si está disponible. El precio, la visita y la negociación son tuyos.

Para que quede claro

Lo que Lazo no hace

  • No le escribe a nadie con quien no hayas hablado antes. No es una recomendación: el sistema directamente no lo hace.
  • No negocia. Saluda, se acuerda y retoma la conversación. Puede decir si una propiedad está disponible, pero nunca un precio, una condición ni un compromiso.
  • No manda nada sin que lo apruebes, hasta que vos decidas lo contrario, agente por agente.
  • No sirve para mandar mensajes en masa. Tiene un máximo de mensajes por día para cada número, y ese máximo no se puede subir desde ninguna pantalla.
  • No reemplaza la plataforma donde gestionás tus propiedades. Se conecta con ella, y de ahí obtiene la información disponible.

Las preguntas de siempre

Lo que todos nos preguntan antes de empezar

¿Ustedes pueden leer mis conversaciones?

No leemos tus chats. Lazo mira solo lo que necesita para hacer su trabajo: las notas de voz que le mandás, los mensajes que salen y lo que te contestan a esos mensajes. Nada más, y cada vez que mira algo queda registrado.

Tu acceso a WhatsApp queda guardado bajo llave, y esa llave es solo de tu inmobiliaria. Si te das de baja, se destruye y te lo confirmamos por escrito.

¿Y si lo que escribe no suena a mí?

Antes de empezar, contestás cinco situaciones con tus palabras, como si fueran clientes reales. Con eso Lazo aprende cómo escribís. Cada vez que corregís un mensaje, aprende un poco más.

Y después, ningún mensaje sale sin que lo leas. El día que te canse aprobar, lo apagás. Se apaga para vos, no para todo el equipo de golpe.

¿Esto se usa de verdad, o termina abandonado como el sistema anterior?

Un sistema se abandona porque hay que sentarse a cargarlo. Acá es una nota de voz al salir de una visita, en el WhatsApp que ya tenés abierto. No hay una app nueva, no hay pantallas que llenar y no hay nada que acordarse de hacer.

Si una herramienta necesita disciplina, no se usa. Con esa idea está hecho Lazo.

Estamos empezando

Estamos eligiendo con quiénes arrancar

Escribinos por WhatsApp y te mostramos Lazo funcionando con un caso tuyo. Da igual si tenés una oficina con treinta agentes o si trabajás solo. Sin compromiso y sin un formulario de quince campos.

Se abre WhatsApp con el mensaje ya escrito y lo mandás vos. Esta página no guarda nada. Cómo tratamos tus datos.